¿Qué es el Acompañamiento Afectivo Corporal?

Son sesiones de acompañamiento afectivo donde lo único que importa eres TÚ y tus necesidades afectivas físicas, mentales, emocionales y espirituales.

Te ofrecemos escucha activa, mimos, un hombro en el que llorar y caricias afectivas en un contexto respetuoso, seguro y sin ninguna connotación sexual. En definitiva, el tipo de sostén y contacto físico que te ofrecería un amigo@ o familiar.

El objetivo de la sesión es ayudarte es esos momentos de la vida donde necesitas más cariño y sientes que tu entorno, por los motivos que sean, no puede ofrecerte la contención que necesitas.

Eres un ser amable (digno de amor), sientas lo que sientas es legítimo y te acogemos con todo lo que traes sin culpabilidad, vergüenza ni juicio.

¿A quién van dirigidas las sesiones de Acompañamiento Afectivo Corporal?

A todas aquellas personas mayores de edad que necesitan calor humano, cariño, escucha, sostén, acompañamiento o cuidados afectivos.

Muchas de las personas que acuden a nuestro centro están pasando procesos de depresión, estrés, duelo, separación, crisis personal;  y otras muchas simplemente vienen porque desean regalarse un rato de mimos, contención y caricias afectivas reconfortantes, en un entorno seguro.

En realidad no hace falta un motivo para venir. Tú eres un ser amable y mereces cariño.

¿Qué sucede en las sesiones de Acompañamiento Afectivo Corporal?

Si es tu primera sesión tendremos una pequeña charla para conocernos, tendrás la oportunidad de preguntarnos dudas y de irnos prepararnos junt@s para sesión.

Antes de entrar en la sala firmaremos un acuerdo en el que amb@s nos comprometemos a respetar algunas normas para cuidarnos mutuamente durante la sesión.

Dentro de la sala es tu momento para recibir el tiempo, la atención y el cariño que mereces. Durante la sesión ocurrirá lo que junt@s vayamos creando, siempre bajo las normas previamente firmadas y la premisa clara y firme de que no hay ninguna connotación sexual en nuestra relación.

Podemos tomarnos de las manos, charlar, sentarnos en el sofá, tumbarnos, llorar, cantar, reír. Puedo acunarte, acariciar el cabello, acompañar tu respiración o sostenerte físicamente en la forma y manera que acordemos.

¿Puedo hablar durante las sesiones de Acompañamiento Afectivo?

Puedes hablar todo lo que desees y también puedes no decir ni una palabra. Es tu espacio para permitirte lo que necesitas y simplemente hacerlo sabiendo que no habrá juicios ni reproches.

Por nuestra parte te ofrecemos una escucha activa, es decir, máxima atención y aceptación a tus palabras sin interrupciones, sin respuestas y sin propuestas de qué has de hacer.

Creamos para ti un espacio para que te sientas querid@, comprendid@ y valorad@, respetando plenamente tu proceso, con la certeza de que tú tienes ya toda la sabiduría en tu interior para resolver tus problemas. Nuestro trabajo es sostenerte afectivamente para que afloren en ti las  respuestas que necesitas.

Todo aquello que nos cuentes, si es que nos cuentas algo, quedará en la más absoluta confidencialidad.

¿Qué sucede si la sesión de acompañamiento afectivo corporal se torna sexual?

Esto nunca sucederá desde la posición de la persona que te acompaña. Si sucede desde tu posición, tu acompañante te recordará que la sesión es puramente afectiva y no sexual. Si no deseas continuar desde la afectividad la sesión terminará en ese momento.

¿Qué ropa debo llevar?

Te recomendamos que vengas con ropa cómoda, la que te pondrías en tu casa para estar relajad@ en el sofá. Agradecemos que  en la medida de lo posible vengas a tu cita recién duchad@, con los dientes lavados y que no lleves excesivo maquillaje, ni un perfume demasiado intenso.

Esto hará más fácil que amb@s disfrutemos de la sesión.