Constelaciones Familiares

constelaciones familiaresLas Constelaciones Familiares son una herramienta de sanación basada en la conciencia colectiva, la visión sistémica de los grupos humanos y sus reglas. Tod@s tenemos una historia, vinimos de esa historia y l@s que estaban antes y l@s que estarán después que nosotr@s. Aceptar, sanar y honrar nos permite seguir adelante con el permiso de hacerlo distinto y abriéndole paso a nuestros descendientes para un futuro mejor.

¿Por qué constelar conmigo? Porque la vida me ha enseñado con mis propias historias a respetar la tuya, a creer que es posible sanar, fluir y ser mejor, desde allí te apoyaré en tu proceso acompañándote hasta que tú también lo creas y lo logres.

El creador de las Constelaciones Familiares es Bert Hellinger. Nació en Alemania en 1925, estudió Filosofía, Teología y Pedagogía. Durante 16 años trabajó como sacerdote católico con los Zulúes en Sudáfrica. Al dejar el sacerdocio y volver a Alemania, estudió Psicoanálisis.

Según su decir en el libro “Órdenes del amor”, las familias son sistemas que se rigen por órdenes o reglas que una vez que se infringen tienen como consecuencias una serie de anomalías dentro de las relaciones familiares en general y en los individuos que la forman en particular.

Estas reglas u órdenes son las siguientes:

La primera y también la más importante es que todo aquel que pertenece al sistema tiene derecho a pertenecer. Nadie puede ser excluido. Significa que todos aquellos que pertenecen a mi familia han de tener un lugar en mi corazón. Cuando alguien queda excluido, el sistema pierde su equilibrio y recurre a mecanismos de compensación que a veces solo crean más desorden.

La segunda ley es que los sistemas se ordenan de modo que el miembro que llegó antes tiene prioridad el que llegó después. También es importante y significa que el miembro cuya función es más importante para la supervivencia o el mantenimiento del sistema tiene prioridad

La tercera ley es la necesidad de equilibrio entre dar y recibir en las relaciones. Cuando alguien nos da algo sentimos en nuestro interior la necesidad de compensar, de devolver. Si alguien nos hace un regalo, sentimos el deseo de darle algo también, pero así como ocurre con lo positivo ocurre también en lo negativo. Si alguien nos hace un mal, también sentimos la necesidad de devolverlo y de esta forma creamos nuestro intercambio, no se disuelve la relación por ello, la relación se disuelve cuando ya no hay intercambio. Sin embargo de padres a hijos y en virtud de la segunda ley, los padres dan y los hijos toman para crecer y posteriormente darle a sus propios hijos. El desequilibrio entre dar y recibir surge cuando alguien da más de lo que recibe o cuando alguien recibe tanto que se siente incapaz de devolver algo equivalente, o cuando alguien es incapaz de tomar del otro…

Decía Bert Hellinger: “Cuando estos órdenes son respetados el amor puede fluir libremente, sin obstáculos, entonces todo es más ligero, y sentimos que nuestras raíces nos mantienen fuertes y estables a través de las dificultades que vamos encontrando a nuestro paso en la vida.”

Si usted cree que en su familia se han roto estas leyes y está presentando alguna consecuencia de ello en cualquier aspecto de su vida, realizar una Constelación puede ayudarlo restableciendo el orden y el amor con la paz que eso conlleva.

Precio: 50 € la sesión individual, 50 € la sesión en grupo, 20 € la participación.

Disponibilidad horaria: Anaida. Con cita previa.